ISABEL RUBIO ARROYO | Tungsteno
Bárbara Jatta, primera mujer en dirigir los Museos Vaticanos en más de cinco siglos, es responsable de custodiar y restaurar algunas de las zonas más inaccesibles del Vaticano: cámaras selladas, depósitos ocultos y habitaciones donde se conservan manuscritos, frescos y objetos demasiado frágiles para exhibirse.
Bajo su supervisión, equipos especializados trabajan en silencio utilizando técnicas que van desde la restauración artesanal hasta el uso de láseres, escaneos 3D y sistemas avanzados de conservación. Jatta protege un patrimonio que casi nadie ve, pero que sustenta la historia artística y religiosa más importante del mundo.
Rompiendo techos: la historia de Bárbara Jatta
En 2017, Bárbara Jatta hizo historia al convertirse en la primera mujer en dirigir los Museos Vaticanos en sus 516 años. Debido a la importancia artística del lugar, hay quienes afirman que no solo rompió un techo de cristal, sino un “techo de frescos”. Nacida en Roma, con una sólida formación en Historia del Arte, Jatta había pasado más de dos décadas en la Biblioteca Apostólica Vaticana antes de asumir el cargo más codiciado del mundo del arte.
Hoy supervisa un tesoro de más de 200.000 obras de arte, distribuidas a lo largo de 11 kilómetros de galerías, y dirige siete laboratorios de restauración. Bajo su liderazgo, los museos no solo se conservan, sino que se digitalizan: visitas virtuales y descripciones en línea permiten que el arte del Vaticano llegue a todo el mundo. Con cada decisión sobre qué exponer o qué guardar en secreto, Jatta mantiene vivo un legado que es tanto cultural como espiritual.
Jatta repasa su recorrido al frente de una colección de más de 200,000 obras de arte. Crédito: EWTN.
Lo que nadie ve en los Museos Vaticanos
La proporción de obras expuestas frente a las que permanecen en almacenamiento varía según el tipo de arte. “Si miramos el porcentaje de lo que está en exhibición y lo que está en depósito, es impresionante. Colecciones específicas tienen solo el 1% en exhibición y el 99% en almacén”, explicó en una entrevista. En el caso de las colecciones de pintura o arte contemporáneo, estima que la relación es de un “25% en exhibición y 75% en almacenamiento”. La institución busca “rotar algunas colecciones para mostrarlas mejor”, especialmente aquellas que son más fáciles de mover, como las pinturas o el arte moderno.
Aunque Jatta custodia obras monumentales como la Capilla Sixtina, su obra favorita es una pequeña pintura de la Virgen y el Niño de Fra Angelico, ubicada en la Sala IV de la Pinacoteca, que suele pasar desapercibida para muchos visitantes. Uno de sus lugares preferidos en todo el complejo es la Terraza del Belvedere. Diseñada por Bramante en el siglo XVI, es un área cerrada al público que ofrece una vista del Estado Vaticano.
La Virgen y el Niño entre Santo Domingo y Santa Catalina de Alejandría. Crédito: Fra Angelico / Pinacoteca de los Museos Vaticanos.
En el complejo, Jatta ha vivido momentos únicos. Recuerda que en el confinamiento por la pandemia recorría las galerías vacías acompañada solo por unos pocos guardias. Describe la experiencia como “aterradora” y “mágica” al mismo tiempo, como estar en una ciudad fantasma. En esos momentos, la institución atravesó una crisis financiera profunda, ya que los Museos Vaticanos, a diferencia de otros grandes museos, dependen exclusivamente de la venta de entradas.
Tras un año de cierres intermitentes, Jatta admitió que el miedo se extendió: “La gente a nuestro alrededor hablaba de vender nuestros objetos para sobrevivir”. Califica la recuperación de la institución como un «milagro» que permitió retomar las actividades sin tener que desprenderse del patrimonio.
Del Vaticano al mundo
En la actualidad, Jatta forma parte de prestigiosas organizaciones internacionales, como el Consejo Científico del Museo del Louvre y el Comité Asesor Internacional del Museo del Hermitage. A lo largo de su carrera, ha recibido numerosas condecoraciones, entre las que destacan la Orden de la Estrella de Italia (2019), la Real Orden de la Estrella Polar de Suecia (2020) y el título de Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia (2021).
Esta proyección internacional refleja su visión del arte como un puente espiritual que une culturas y naciones. Por ello, los museos que dirige organizan intercambios con países como China, México o Chile. Jatta describe las colecciones como un “patrimonio inestimable de creatividad, civilización, arte, historia y tradición”. Esta riqueza no se valora solo por el objeto en sí, sino por la devoción que llevó a preservarlo a lo largo de los siglos.
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