Susana Carretero es una persona entregada a los demás. Desde pequeña, ha integrado el voluntariado en su día a día. Como nos cuenta, hace unas semanas, participó en el llamamiento que la Fundación Sacyr realizó en la parroquia ucraniana de Vallecas, Salvación de Dios.
Como relata, para muchas personas “lo que tenían alrededor, ya no existe” y pudo dar una mano porque “necesitaban de todo”. Pese a la intensidad con la que se desarrollaron las dos horas de voluntariado, Susana nos cuenta que recibió mucho más de las personas a las que ayudó, que lo que pudiese hacer ella.
Junto al voluntariado del mes pasado, Susana ya participó hace años en un voluntariado para familias que organizó la Fundación Sacyr de la mano de la Fundación Down. Susana, junto a su hija, acompañó a niños con discapacidad a montar a caballo.
Desde que fue mayor de edad, comenzó a ayudar en un centro de menores tutelados. También ha colaborado mucho con Cáritas y ahora, dedica parte de su tiempo libre a preparar “bizcochos solidarios” para personas necesitadas que cenan “un trozo de bizcocho y un café”.